La Declaración de la Independencia y la Bandera

Por Miguel A. De Marco (h)

La Declaración de la Independencia, un 9 de julio de 1816, es la consumación de la obra iniciada en Rosario por Manuel Belgrano al crear el 27 de febrero de 1812, la bandera celeste y blanca. Cuando sugirió al Triunvirato enarbolar una enseña propia lo hizo con la intención de definir un rumbo libre e independiente para el país: “Las banderas de nuestros enemigos son las que hasta ahora hemos usado, pero ya que V.E. ha determinado la escarapela nacional con que nos distinguimos de ellos, y de todas las Naciones, me atrevo a decir a V.E. que también se distinguen aquellas, y que en estas Baterías no se viese tremolar sino las que V.E. designe”. Y escribió la siguiente exhortación preclara de Independencia: “Abajo, Señor Excelentísimo, esas señales exteriores que para nada nos han servido, y que parece que aún no hemos rotos las cadenas de la esclavitud”.
En la tarde del 27 de febrero, en Rosario, bajo la sublime inspiración de la naciente bandera de la patria, sus habitantes fueron de los primeros en jurar vencer a quienes se opusieran a la independencia y libertad de América del Sur. Por otra parte, la denominación de las baterías revela con claridad del anhelo emancipador: “Independencia” y “Libertad”.
El Triunvirato desautorizó lo actuado por Belgrano, y ordenó destruir la nueva enseña. Sin embargo, Belgrano desobedeció y la puso al frente de sus campañas contra los realistas. Pasaron más de cuatro años para que el Congreso de Tucumán declarara la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 9 de julio de 1816. Días más tarde, el 20 de julio de 1816, los diputados Juan José Paso y Esteban Agustín Gazcón, solicitaron que se aprobara por decreto el uso de la enseña celeste y blanca, con tres franjas horizontales.
Manuel Belgrano, que recientemente había llegado de su misión diplomática en Europa se encontraba presente en Tucumán y no se conoce que hubiera manifestado oposición a la incorporación de una nueva franja, la superior. Su principal preocupación pasaba por que el Congreso aprobara una forma de gobierno que garantizara la supervivencia de las Provincias Unidas del Rio de la Plata. Explicó a los presentes que en las cortes europeas la tendencia republicana había dado paso a la monárquica, y conforme a ello sostuvo que “la forma de gobierno más conveniente para estas provincias sería una monarquía temperada, llamando la dinastía de los Incas, por la justicia que, en sí, envuelve la restitución de esta casa tan inicuamente despojada del trono; a cuya sola noticia estallará el entusiasmo general de los habitantes del interior”.
Existe un consenso entre los historiadores de que aquellos días fueron uno de los más angustiosos que atravesó la Revolución. Aislada internacionalmente, sumergida internamente en la Guerra civil, la Argentina parecía entrar en riesgo de desintegrarse. ¿Cuál fue la actitud de Belgrano? La misma que demostró al crear la Bandera en Rosario, al liderar el éxodo Jujeño, hacer frente en el campo de batalla a los realistas, y superar las conspiraciones internas: Obrar con fe y coraje. Su opinión fue escuchada, y el 9 de Julio, siguiendo la propuesta de Belgrano, los diputados declararon la Independencia, lo que se requería necesariamente para el establecimiento de una monarquía constitucional.
Una vez declarada la Independencia, Paso y Gazcón presentaron el ya referido Proyecto de oficializar una Bandera de la Patria, que se concretó el 25 de julio de 1816 cuando el presidente del Congreso, Francisco Narciso Laprida, dio la siguiente comunicación:
“Elevadas las Provincias Unidas en Sud América al rango de una Nación después de la declaratoria solemne de su independencia, será su peculiar distintivo la bandera celeste y blanca que se ha usado hasta el presente y se usará en lo sucesivo exclusivamente en los ejércitos, buques y fortalezas en clase de bandera menor, ínterin, decretada al término de las presentes discusiones la forma de gobierno más conveniente al territorio, se fijen conforme a ella los jeroglíficos de la Bandera nacional mayor. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación …
¿Cuál es la fecha que debe considerarse por lo tanto el del nacimiento oficial de la Bandera, el 20 de julio, en la que los diputados aprobaron su creación o el 25 en el que se expidió el decreto respectivo? No hay un consenso definitivo en este punto.
¿Sin declaración de la Independencia, se hubiera oficializado la bandera celeste y blanca de Belgrano? Las evidencias demostrarían que no.
¿Los diputados de las Provincias Unidas del Río de la Plata hubieran proclamado la emancipación sin la tenaz insistencia de Manuel Belgrano que junto a José de San Martín y otros líderes de la revolución reclamaban la Independencia para llevar adelante la campana de liberación de Chile y Perú? Los documentos indicarían que no.
Si bien la bandera nacida en Rosario en 1812 tuvo en el Congreso de Tucumán su reconocimiento oficial, ésta ya había sido consagrada como la bandera criolla, de la patria nueva, en el corazón de miles de hombres y mujeres de todas las edades que durante cuatro años la vieron flamear como promesa de libertad.

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